Justo ese día la sombra de sus demonios se debió haber sentido más fuerte que nunca. El vacío por haber perdido al amigo, maestro, redentor, no iba a ser reemplazado en mucho tiempo, quizá nunca. Antes de él solo había oscuridad, y esa oscuridad tan familiar amenazaba con ferocidad. ¿Pereció...