Ecología y autoestima (parte 2)

Ser en lugar de sólo parecer.

Ser auténtico en lugar de parecer auténtico.  Ser “cool” en lugar de parecer “cool”. Ser elegante en lugar sólo parecerlo.  El problema es que parecer es mucho más fácil que ser.  Y es más fácil porque no hay que sacrificarse fortaleciendo el carácter, basta con aprender un par de trucos, un par de frases hechas y la nueva temporada la tienda X para conseguir la aceptación de los demás.  No somos lo que vestimos, no somos lo que tenemos, porque ya se sabe, la mona aunque se vista de seda… será una mona con estilo. Y lo peor es que no importa cuánto invirtamos, en tiempo y en dinero, siempre habrá algo que no tenemos, algo que nos gusta y que promete ser una inyección de adrenalina para el autoestima. Y así se nos pasa la vida y los euros, intentando que el autoestima se mantenga en niveles dignos, o por lo menos tolerables. Mientras tanto la sinceridad, generosidad, lealtad o compasión siguen siendo invisibles a los ojos materiales.

“Esto es un depósito de basura nueva” es la imagen se me vino a la mente cuando hacía cola para pagar en una tienda, toda esta ropa, cosas de casa y demás “chunches” (cosas no necesariamente útiles) que hay en esta tienda, más pronto que tarde terminarán rotas, desfasadas o alguien se aburrirá de ella.  “Todo esto es futura basura”

Vanidad de vanidades, dijo el predicador, todo es vanidad.

Disfrutar más y necesitar menos.

El día que disfrutemos más y nos sintamos cómodos con lo que nos hace únicos, ese día seremos felices.  El día que entendamos que lo que nos cubre no nos define como personas, ese día habremos madurado.

Disfrutemos conociendo a las personas, escuchando sus historias y entendiéndolas.  Escuchar es una virtud, acumular no.  El dominio propio es una virtud, el derroche no lo es. Y si no te gustaría que una empresa multinacional explotara a tu padre o a tu madre, ¿por qué aceptar que se aprovechen de los padres y madres de otras personas al otro lado del mundo?  Si la contaminación de los ríos de tu país te ofende, ¿por qué la contaminación de los ríos ajenos no te indigna?

El día que encontremos contentamiento con lo que somos en lugar de en lo que tenemos habremos progresado.  Contentamiento con lo mucho o lo poco, con lo nuevo o con lo antiguo, compartiendo en lugar de acumulando.

El contentamiento es una actitud del corazón, no un sentimiento.  Es más bien una decisión, al igual que el consumo responsable.  Cerrar los ojos ante las consecuencias reales de nuestro estilo de vida no alivia la situación.  Ojos que no ven, corazón que de igual forma sufrirá las consecuencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s