Un elefante en el pecho

Hace mucho leí lo que para mí es la mejor descripción sobre la depresión: sentir que tienes un elefante sentado en el pecho. La DW en español tiene documental sobre la depresión titulado «Cansancio de vivir». Yo lo veo más bien como una nube, una sola, con diferentes tonos de gris, desde el gris marengo hasta el gris tornado. Esta nube flota sobre la cabeza de su humano, de modo que si este levanta la mirada al cielo ve su nube, y depende del color de su nube así interpreta su entorno. Si la nube está de un gris claro, entonces se puede intuir el sol; si la nube está oscura, tipo «está a punto de caer un señor aguacero en país tropical», solo queda resignarse y no hay sol en el universo que nos convenza de lo contrario. Hay nubes y nubes. Cómo tenía que ser la nube de Verónica Forqué, la actriz española a la que encontraron muerta en su casa, para que decidiera marcharse antes de tiempo. Cómo tenía que ser su nube para que aceptara participar en un reality show sabiendo que no estaba bien. El instinto de conservación normalmente dice «escóndete», no «exponte».

Entre rotos nos detectamos y nos entendemos unos a otros. Dios los crea y el diablo los junta. Pero los odiadores (haters)… ¿de dónde salen? ¿Hundir por el placer de hundir? ¿Qué virtud hay en ello? (efectivamente, un poco de estoicismo) ¿Habrá algún tratamiento para dejar de opinar con tanto ímpetu? (¿Algo de filosofía estoica?) ¿Y para dejar de mirar al mundo a través del color de la nube sobre mi cabeza? ¿Y para las ganas de dejar de luchar?

Mientras tanto… Mientras tanto
Gocemos mientras tanto
Gastemos los pulmones en la ducha
Cantando desafinados (Tommy Torres)

Feliz Navidad, o lo que sea

Te vas a caer

– Estoy preocupada, veo que la gente tiene miedo, Rosa tiene mucho miedo…

– ¿tú crees? ¿Por lo de la pandemia?

– Sí, la gente tiene mucho miedo.

– ¿y qué podemos hacer?

– No lo sé… antes yo vivía con miedo de todo. Es algo que me viene de familia mi papá es así, mi hermana también… «no hagas esto porque te vas a caer» o «no hagas lo otro porque te puede salir mal». Nos enseñan a que las cosas van a salir mal…

Saludar al vecino, acostarse a una hora
Trabajar cada día para vivir en la vida
Y contestar solo aquello y sentir solo esto
Y que Dios nos ampare de malos pensamientos

Cumplir con las tareas, asistir al colegio
¿Que diría la familia si eres un fracasado?
Y ponte siempre zapatos, no hagas ruido en la mesa
Usa medias veladas y corbata en las fiestas

Las mujeres se casan siempre antes de treinta
Si no, vestirán santos y aunque así no lo quieran
Y en la fiesta de quince es mejor no olvidar
Una fina champaña y bailar bien el vals
(Pies descalzos sueños blancos, Shakira)

Hacemos o dejamos de hacer para evitar el castigo, y eso es normal en los niños pequeños, pero si a lo 40 seguimos igual, algo anda mal. Si a los 25 nuestra motivación para hacer o dejar de hacer no va más allá de la recompensa egocéntrica a corto plazo, estamos condenados a la extinción, como los dinosaurios. Si nuestro sistema para tomar decisiones maduras no es más fuerte que el miedo al potencial qué dirán, debemos aprender a convivir con la mediocridad. Si no podemos dar buena explicación de por qué hacemos lo que hacemos sin sonar como adolescente hormonalmente inestable, apaga y vámonos.

Felices los humildes, porque Dios les dará en herencia la tierra. Felices los que tienen limpia conciencia, porque ellos verán a Dios. A corto plazo felicidad, a largo plazo herencia inimaginable. A corto plazo felicidad, a largo plazo ver a Dios.

PD. No tengo nada en contra de saludar al vecino o acostarse a una hora… pero no lo hago por necesidad, sino porque sé que llevarnos bien es bueno para ambos, o que dormir suficiente es bueno para mí y para los que me rodean. Lo de bailar el vals, eso sigo sin verlo claro. De momento no.

Gracias Angie

Digamos que hay dos tipos de presidentes/políticos: con los que me tomaría un café y con los que no. En realidad hay dos tipos de personas en el mundo, a los que invitaría a un café y todos los demás.

No se trata (para nada!) de afiliación política, marcadores socioculturales elevados, ni siquiera de si pensamos igual (porque ni yo estoy de acuerdo conmigo misma a veces). A mi edad sé que no hay justo, ni aún uno, no hay quien busque a Dios, no hay quien haga todo bien (Ro. 3) y no hay quien haga todo mal. La perfección no es de los humanos. Solo existen los ídolos con pies de barro.
Presidentes en mi haber:
Ríos Montt
Mejía Victores
Cerezo
Serrano Elías (lo vi una vez, mejor dicho a sus guardaespaldas)
Espina (lo vi en la iglesia varias veces)
de León Carpio (lo vi en un aeropuerto)
Arzú Irigoyen. – Aznar
Portillo – Aznar
Berger – Zapatero
Rajoy
Merkel

Guatemala: 7 presidentes en de 15 años (hasta Arzú)
España: 3 presidentes en 12 años
Alemania: 1 canciller en 9 años (ella lleva 16 en el cargo, yo llegué a sus dominios hace 9)
Definitivamente me tomaría un café con ella, le diría que se relaje porque lo hecho, hecho está. Intentaría no sugerir un par de reformas que tengo en mente, pero no puedo prometer manter la boca cerrada. Me interesa saber qué la mantuvo en el cargo cuando le dieron ganas de salir corriendo. Le preguntaría como se mentalizaba antes de una reunión con un oponente, ese maravilloso arte de hablarcon quienes piensan diferentes sin arrancarnos la piel a tiras (tal vez tiene alguna play list para antes y después). Qué la levantó cuando se dio cuenta que se equivocó. A ningún presidente he oído pedir disculpas en público, solo a ella.
Que sus últimas horas en el Bundestag sean dignas de ser recordadas.

Orad por Alemania, rogad por ella, especialmente los que vivimos en Europa, porque en su paz tendréis vosotros paz. (Jr. 19:7)

Confiamos, por eso existimos.

Salir de vacaciones implica muchas decisiones, algunas de ellas vitales, como ¿a quién le pido que cuide mis plantas? Las personas normales le piden favor a sus vecinos. Ser un buen vecino es una obligación implícita en la sociedad alemana. No se puede ser buena persona sin ser buen vecino. Hay que confiar en esa persona con la que interaccionas 1 minuto y en ese minuto debes decidir si le vas a dar las llaves de tu casa por dos semanas. Confiamos en marcas, en medios de comunicación, instituciones, etc que comparten los mismos valores que nosotros. Y luego están los vecinos, en los que confiamos porque sí.

Algunos entienden la confianza como algo absoluto e indivisible. Como un gran queso que se regala completo o no se da. Alguien merece todo ese queso o no lo merece.

Personalmente no me siento cómoda hablando en términos absolutos de asuntos humanos. Sabiendo que nadie (individual o colectivamente) es absolutamente bueno o malo, nadie tiene TODOS los datos necesarios para emitir juicios 100% objetivos, prefiero hablar de confianza selectiva o por departamentos. En realidad confiamos parcialmente en las personas, por ejemplo. Acudimos a unos o a otros dependiendo de la situación. Los niños acuden a mamá buscando consuelo pero cuando necesitan dinero buscan a papá. Al amigo tecnológico no le pedimos consejo sobre recetas fáciles (por lo menos yo no conozco nadie que se maneje con relativa soltura en ambos campos). Si quiero hablar de historia no acudo a la misma persona que sabe cuáles son los restantes de moda. Quiero decir que acudimos a unos o a otros según lo que necesitamos, confiando en su criterio y saber hacer.

La confianza se gana, dicen algunos. Yo creo que la confianza viene del conocimiento que tenemos de la otra persona. Es complicado confiar en alguien a quien no conocemos, aunque no es inusual ver a alguien y dejar que nuestro cerebro se ponga creativo y cree una identidad falsa alrededor de un perfecto desconocido. No confiamos en la persona real, sino en el producto de nuestra imaginación. Drama, drama.

La confianza, como todo lo que está vivo, crece, germina, o se rompe y muere. Y como con los autos que cada cierto tiempo deben pasar una revisión técnica, la confianza debería tener algún tipo de revisión, y la razón es muy simple, todos estamos en constante cambio. Estamos nuestras ideas no son inmutables, evolucionan según estamos expuestos a nuevas ideas, nuestras habilidades cambian, se ven afectadas por el paso del tiempo. Nuestra confianza en seres volubles, esclavos del tiempo, no debería ser absoluta.

«Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos» Hebreos 13:8

Los dioses olímpicos

Pensando en Simone Biles… que una chiquita como ella lleve el peso del mundo sobre sus hombros y que tenga que hacerlo con una sonrisa y sin rechistar me parece… cruel. Del orgullo de representar a tu país al pánico que decepcionar a millones de personas. La misma masa colectiva e impersonal que eleva, tiene el poder de hundir. El alma humana no fue hecha para eso. Hace unos minutos un comentarista alemán dijo de otra chica, Sunisa Lee, que es la nueva Simone Biles. A rey muerto, rey puesto. Tras la retirada de Biles, la prensa brasileña especula, ¿y si nuestra Rebeca Andrade tiene opciones de medalla? Y es que ¿quién no quiere ver a uno de los suyos en lo más alto? Admirar sin adorar, abrazar sin asfixiar, animar sin exigir.
Parece que como sociedad necesitamos modelos que nos muestren la diferencia lo admirable y lo condenable. Y no importa si las personas están listas para la fama y adoración,  lo importante es que tengamos a alguien en el pedestal para poder admirar. 

Si Biles, Andrade o Lee fueran algo mío, o tuviera algún tipo de influencia, les diría: «lo que sea que hagas hazlo por ti, porque puedes, tienes los recursos, la habilidad y te hace crecer como persona porque te reta. Y si de paso tu trabajo emociona e inspira a otros, perfecto». En este caso, el orden de los factores sí alteran el producto.

¿Y si el único que puede llevar el peso del mundo sobre sus hombros sin romperse ni corromperse, fuera Cristo? Escuchando una entrevista este lunes de Alisa Childers a John Cooper y Jeremy Camp, Jeremy, acertado como suele serlo, dijo «Jesús dijo «sígueme», no dijo sigan a mis discípulos». Supongo que hay varias razones para ello. No estamos hechos de material resistente a la corrupción. Perdemos el norte muy rápido. Un par de cumplidos y nos venimos arriba.

Puestos los ojos en Cristo, el autor y consumidor de la fe.

Al momento de escribir esta entrada Susina Lee y Rebeca Andrade todavía no habían ganado las medallas de oro y plata respectivamente. Andrade se convierte en la primera medallista sudamericana en gimnasia (si le entendí correctamente al comentarista alemán).

Gracias Ortega y Gasset

A los 16 o 17 años, en clase de filosofía, en un lugar de mi Andalucía de cuyo nombre no quiero acordarme, escuché la frase: «yo soy yo y mis circunstancias». Menuda epifanía. Lo decía todo sin decir nada. Usé esa frase para evitar dar explicaciones de cosas que ni yo misma entendía y en las que era doloroso hurgar: el sentido de mi existencia. A estas alturas del partido no me da miedo admitir que he tenido unas cuantas crisis existenciales, y aunque lo de mis circunstancias era cierto en cierto sentido, había un par de cosas que quedaban en el aire. Me hubiera gustado que mis circunstancias fueran monoculturales, monolingües, predecibles, nacer, crecer, reproducirse y morir. Claro. Sin dobles interpretaciones. Era mejor que ir dando tumbos de un lado al otro, sin encajar en ninguna parte. Muy intensa y rígida para ser guatemalteca, muy guatemalteca para ser hondureña, muy oscura para ser española y muy flexible para ser alemana. Muy académica para una conversación sencilla, muy sencilla para un académico, muy artística para trabajar en una oficina, muy poco imaginativa y temerosa para ser artista… Mis circunstancias…

Esta mañana visitando a una amiga, de esas amigas que tengo cuyo pasado es perfecto para olvidar, pero cuyo futuro está por escribirse, me escuché a mí misma diciendo no podemos controlar el pasado, pero sí nuestras reacciones. Decidí que quería que mi amiga conociera la universidad donde trabajo (y de paso entregaba calificaciones). Quería que ella viera que el mundo es más que esos antros de mala muerte que ella conoce. Todo le pareció bonito. Por primera vez en su vida quiso trabajar en una universidad, limpiando, pero en una universidad. De regreso a la estación de tren dije cosas como que no podemos elegir la familia que tenemos, pero sí podemos elegir ni hacer lo que vemos en casa. Nadie elige un padre maltratador, pero se puede elegir una pareja respetuosa. Ortega y Gasset tenía las horas contadas en el salón de la fama de mi corazón.

Preparando la clase de mañana mientras veo un partido de fútbol poco interesante, escuché una entrevista que en principio tenía que ser interesante para mis alumnos, no para mí. La entrevistada dijo «no somos nuestras circunstancias, somos lo que decidimos hacer con ellas». ¡pum! Era momento de tomar de mi propia medicina. Soy lo que decido. Y decido estar en paz. En paz con mis luces y mis sombras, con mi realidad y mi fantasía, con mi debilidad, en paz porque Cristo es mi paz.

Mi casa es tu casa (en teoría)

Este es mi intento de explicar a mujeres alemanas y americanas, la importancia de la familia y la sociedad en la cultura latina (Individualismo y Colectivismo) y cómo la clave para ayudar a mujeres en prostitución forzada es ser una comunidad/familia, no sólo parecer que somos amigas, sino serlo de verdad.

Es cuestión de familia  

La palabra “yo” no es tan importante como “nosotros”.  La soledad no sólo es impensable, sino un mal que debe ser evitado.  Todos pertenecemos a un grupo. El grupo ejerce como muro de protección, el grupo marca los límites, el grupo exalta o humilla, provee o quita.  El grupo defiende a sus integrantes, con la vida si hace falta.  La idea de un Jesús solitario no es tan poderosa como un la de un Padre, su Hijo y toda su familia. ¿Qué son las bodas del Cordero sino una gran celebración de familia? Toda la familia.  

Nuestra riqueza no radica en el dinero que tenemos en el banco individualmente, o el dinero que hemos reservado para la jubilación, o en el seguro médico que pagamos todos los meses, nuestra riqueza viene de nuestra gente y los recursos que tenemos y podemos generar entre todos.  Todos conocemos a alguien que conoce a alguien más que nos puede ayudar.  Así tenemos lo que necesitamos.  Un médico, un lugar dónde vivir, un trabajo, información, es una red invisible pero tangible en tiempos de necesidad (y sin necesidad de burocracia). No es un sistema perfecto, es impredecible y poco constante, pero es flexible, es rápido y llega a lugares donde la burocracia no llega.   

¿Por qué nos alegramos tanto cuando conocemos a otro latino? Porque esta persona es la llave a una red nueva de contactos, y lo más importante, ya no estamos solos.  

¿Qué hacen dos alemanes que viven en el extranjero, cuando se conocen? Una asociación 

¿Qué hacen dos latinos que viven en el extranjero, cuando se conocen? Una fiesta.  

Hace un par de días (27.04.21) murió el Teólogo y pensador evangélico René Padilla. Su gran legado al mundo evangélico latinoamericano es su invitación a replantearnos la misión de la iglesia.  Él abogaba por la misión integral de la iglesia, una misión que abarque la totalidad de la persona y su comunidad. Amar como nos gustaría ser amados.  No podemos sólo salvar almas, restaurar corazones, porque ¿qué es un alma sin su cuerpo? ¿qué es una persona sin su gente? Los padres son parte de nuestro pasado, los hermanos nuestro presente y los hijos nuestro futuro. La salvación que Cristo nos ofrece es integral, afecta nuestro cuerpo y alma, redime nuestro pasado, nos da un propósito para vivir el presente y nos da esperanza para el futuro.

Bienvenido a mi familia

Decir que el modelo tradicional de familia está siendo atacado, sería quizás en lo único en lo que los distintos grupos cristianos estarían de acuerdo.  Pero muy a menudo pensamos en esta familia desde una perspectiva reducida, la familia nuclear. ¿Y si pensamos en la familia como el conjunto de todos los que han puesto su fe en Cristo? ¿Qué futuro le espera a esta familia?

A la hora de “rescatar” mujeres de la prostitución tan importante es proveer un lugar físico que transmita seguridad, como tener una comunidad lista para abrazar e integrar a este nuevo miembro.  Igual que ninguna madre pensaría que es una buena idea decorar una habitación para su bebé, y visitarlo una o dos veces por semana, tampoco estas mujeres tienen opción de sobrevivir solas.  Cuando llegan a una casa/refugio pasan de estar las 24 horas del día rodeadas de gente a la más completa soledad.  En primer lugar, nosotros necesitamos ser una comunidad sin fingimiento, necesitamos ser uno, entonces podemos presentarnos como una comunidad alternativa a la comunidad a la que ellas están renunciando. Físicamente recibimos a una sola persona, pero en su mochila invisible están todos aquellos que dependen de ella. Ella viene con responsabilidades familiares urgentes que no le dan tregua.  Ella nunca deja de ser parte de su comunidad.

La misión de la iglesia debe ser entendida como un grupo de personas muy dispares que en unidad (no uniformidad) trabajan para invitar a extraños a convertirse en familia y vivir vidas abundantes. Estos extraños son la llave para otras “bendiciones colaterales”, esas que no nos competen directamente pero no podemos ignorar porque forman parte de un todo.  

Cada miembro tiene sus propios procesos y sus tiempos.  No todos estamos listos para lo mismo al mismo tiempo. De ahí la necesidad de evitar la uniformidad.  De ahí la necesidad de estar atentos y aprovechar las oportunidades presentes, porque el futuro no está garantizado.

Dime con quién andas, y te diré quién eres.

Pero si tienes hambre, come, esto es el desierto, nadie lo sabrá.

Ayer «tropecé»con una serie de estudios sobre Israel en la época de Jesús, Following the Messiah (disponible en Rightnow Media). En el tercer capítulo, los presentadores viajan al desierto de Judea (oeste de En Gadi) después de ir a un par de lugares en el norte del río Jordán especulando sobre dónde Jesús pudo haber sido bautizado. (Sí, especulando, ya se sabe que la arqueología y en especial la bíblica no es una ciencia exacta)

El bautismo de Jesús fue una especie de puesta de largo. La Trinidad coincide en la tierra por un breve instante. ¿Quién necesita cartas de recomendación después de algo así? Eso es empezar tu carrera/ministerio con un ¡bang! Aunque la Trinidad pudo haber elegido un lugar con más glamour… sería parte del propósito. Después de semejante validación divina yo hubiera ido directamente a Jerusalén, hubiera entrado en la casa del sumo sacerdote y le hubiera dicho: «querido, te acabas de perder la epifanía de tu vida, pero como nunca estás donde debes estar… solo vine a decirte que quedas relegado de tu puesto con suspensión de salario hasta nueva orden. ¡¡Tschüssy/bye/sayonara!!». Pero el Mesías estaba enfocado al 100 % en su papel de Cordero en lugar de afirmar su posición en la sociedad. Sería parte del propósito.

El desierto. La mayoría de occidentales imaginan el desierto como el Sáhara, un interminable mar de dunas. Pero el desierto de Judea es más como Andalucía, en realidad tengo en mente Almería. Montañas, rocas y polvo, tal vez cabras y algún matorral que no llega ni a las rodillas. «Convierte estas piedras es pan» dijo Satanás. Con la glucosa baja, deshidratado, muerto de frío por las noches, calcinado durante el día y sin nadie con quien hablar, la idea de comer era más que apetecible. Pero lo que Satanás en realidad sugiere es: 1. Sufres porque quieres, porque tienes el poder para no estar en esta situación. 2. Es sólo pan. ¿Qué hay de malo en comer pan? No es nada inmundo, solo es pan. 3. Comer no es un acto inmoral, es una necesidad básica. No es como ir de vacaciones, si no te vas de vacaciones no pasa nada, pero si no comes… además los humanos no necesitan a un Mesías muerto. 4. Estás en el desierto, nadie te está viendo. Nadie lo sabrá. La necesidad física de Jesús en ese momento es obvia, y Satanás decide empezar por allí, porque ya se sabe, la carne es débil. ¡ah! ¡Pero eso sí! Lo que se hubiera deleitado el acusador en recordarle al Padre el que Cordero que pretendía sacrificar no era perfecto y que su sacrificio sería inútil.

Satanás tienta desde su egoísmo, desde su desde de destrozar el plan de salvación. Lo que él quiere es ganar. Jesús antepone sus necesidades incluso las físicas, porque tiene un propósito claro: presentarse como el Cordero sin mancha para salvar a tantos como sea posible, aunque eso implique pasar un poco de hambre. El ya ganó de acuerdo a su propósito

Nadie tiene por qué saberlo, es para suplir una necesidad básica. El mundo sólo ve lo que se ve a través de mi webcam, total, no hago daño a nadie… «y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.»